El cable en Andalucía
El sistema de distribución de datos por cable no es nuevo en absoluto; lleva décadas funcionando con gran éxito en países como Estados Unidos, especialmente en el campo de la televisión de pago. Sin embargo, en general, en España, y por ende en Andalucía, la introducción del cable no ha dado aún los frutos esperados. La radiodifusión (distribución de los contenidos a través del espectro electromagnético del aire) es todavía la principal forma de difusión a pesar de su gran inconveniente, la saturación -el espectro es limitado y por ello debe existir una legislación que regule el uso de las frecuencias-.
Es innegable que el cable posee numerosas ventajas respecto a otros sistemas. De hecho, hasta hace bien poco se pensaba que en éste residía el futuro de las comunicaciones. Sin embargo, en poco tiempo esta certeza ha quedado en entredicho, y los avances en otros campos han puesto de manifiesto los inconvenientes del cable. Veremos pues algunos de estos aspectos positivos y negativos:
La principal ventaja radica en la capacidad que puede soportar el sistema. La fibra ótica es el material empleado para el cableado principal -mucho más económico que el cobre de la telefonía y además no pierde información por dispersión de la luz y permite emitir a la vez varias señales-; el abonado recibe normalmente un cable coaxial. Ofrece por tanto un ancho de banda muy superior a las líneas telefónicas convencionales. La reducción de la saturación del espectro y la mayor velocidad de transmisión, son algunos de los aspectos positivos que se derivan de ello. Además, el cable es un canal de alta velocidad bidireccional, lo que permite una interacción con el usuario. Pero sin duda, una de las principales ventajas del cable es el salto cualitativo del sistema analógico al formato digital. La calidad en el producto que llega hasta el receptor es mucho mayor, y la información no es tan vulnerable como en los sistemas analógicos. Entre los servicios que ofrece el cable está por supuesto, la Televisión por cable -principal baza del sector- que proporciona una oferta de canales de pago con programaciones especializadas, Pay per View, que utiliza el canal de retorno para que el abonado puede pedir un programa a la carta; televisión interactiva, televisión educativa, cursos a distancia etc. Pero además, el cable ofrece otros muchos servicios como telefonía fija, videoconferencia e Internet por banda ancha etc. En definitiva, el cable supone la integración de Televisión digital, Internet y telefonía en un mismo soporte, aunando todos los servicios de comunicación en un solo enchufe. Por otra parte, la implantación del cable, trae consigo una función estética al permitir la eliminación de las engorrosas antenas de televisión.
Sin embargo, también son muchas las carencias y los problemas (de todo tipo) que a día de hoy dificultan el éxito del cable. Posiblemente su principal enemigo es la instalación, ya que es necesario cablear hasta las casas de los abonados, lo que supone un coste inicial muy elevado, –en la provincia de Sevilla Supercable tenía previsto invertir unos 15.000 millones de pesetas en los primeros cinco años-. Incluso en determinados lugares, como el casco antiguo de las ciudades o edificios históricos no es posible cablear.
Pero sin duda, uno de los factores más importantes para explicar este fracaso es el retraso sufrido en la llegada de este sistema a España Televisión Digital Terrestre, plataformas digitales de ADSL y Wi-Fi, PLC etc. Otros problemas son de origen tecnológico: por ejemplo, al ser un solo cable el que transmite los datos de abonado en abonado, repartiendo el ancho de banda entre varios cientos de ellos, cuando se produce un uso intensivo en el vecindario, la velocidad baja considerablemente. Además, los cables coaxiales reciben interferencias del entorno que dificultan las transmisiones y provocan errores. De otro lado, en las redes de cable coaxial, mientras que la velocidad de bajada (hacia el usuario) puede alcanzar 30 mbps, la de subida es mucho menor, (alrededor de 1 mbps). Por tanto, las empresas de comunicación no se benefician de esta tecnología. Un estudio sobre el despliegue universal de los servicios avanzados de telecomunicaciones en Andalucía desvela que las infraestructuras de redes que posibilitan el despliegue de la Sociedad de la Información sea limitado o inexistente en algunas zonas andaluzas. Este acceso a los servicios de telecomunicación ha llegado en gran parte de Andalucía pero es un tanto precario y gran parte de la población andaluza reclama un despliegue más rápido del acceso a alta velocidad, a servicios de telecomunicación etc. En Andalucía existen dos demarcaciones, concedidas a Auna –antes Supercable Andalucía- y Ono. Esta última compañía opera sólo en dos provincias: Huelva y Cádiz. La competencia es patente, e incluso se ha pensado en una posible fusión entre ambos grupos. Pero al hablar de cable en Andalucía no podemos dejar de recordar la Exposición Universal celebrada en Sevilla en 1992. Todo el recinto de la Isla de la Cartuja fue dotado anillos multiservicios de fibra óptica, televisión por cable, red digital de servicios integrados y estación terrestre de comunicación por satélites. Fue una experiencia con gran éxito qué sirvió como catalizador de las nuevas tecnologías en Andalucía
